* De la buena vida, eso son los panistas
La redacción
Es un juego de palabras y de ideas que se entrelazan; es el juego de la vida que en México una parte de los mexicanos ha sintetizado en una frase certera y de certeza (para ellos) y dicen que “el que no tranza, no avanza”; esto nos viene a la memoria luego de que se publicara una información en la cual un jefe de prensa de un municipio del altiplano denunciara que su antiguo jefe, el presidente municipal, tranzó con Alejandro Zapata Perogordo, un “apoyo” de veintiún millones de pesos para la campaña del entonces candidato a gobernador a cambio de convertir al edil como candidato a la diputación local.
Eso se dice que ocurrió allá en el municipio de Mexquitic de Carmona, cuando el ex director de comunicación social se atrevió a dejar al descubierto algunas maniobras de su ex jefe y presidente municipal Fermín Estala Jacobo, quien dijo recibió la visita de Zapata Perogordo, quien le pidió que “se mochara” para la campaña del entonces candidato a gobernador, quedando que el recurso se obtendría mediante la asignación de veintiún obras de caminos carreteros a favor de la constructora de Óscar Compean Vázquez, compadre del dirigente estatal del Partido Acción Nacional Marco Antonio Gama Basarte. El método de entrega de las obras sería mediante invitaciones restringidas donde un grupo de personas todos empleados de Óscar Compean, serían los contra parte para que la asignación resultara legal; según el denunciante los expedientes no cuentan con la documentación requerida para que pudiera ser avalada por la auditoria superior del estado; más adelante señala que su ex jefe se construyó con estos recursos ilegales una casa de campo en una extensión de diez mil metros cuadrados. Los panistas nos quieren hacer creer que como son gente bonita, bien vestida, perfumada y católicos son decentes y honestos, pero el vestido y la apariencia no garantiza esto, como tampoco lo garantiza que en las tribunas se manifiesten “a favor de la vida” como los defensores a ultranza de los derechos del hombre, cuando en realidad no son otra cosa que la versión del PRI pero en una presentación “de calidad”. PAN y PRI, son lo mismo, aunque nos digan lo contrario.






